El Palacio de los Condes de Buenavista

El Palacio de los Condes de Buenavista fue en su origen un palacio residencia mandado construir en el año 1530 por Diego de Cazalla, Regidor de la ciudad, medio siglo después de la toma de Málaga. De arquitectura renacentista, desde el siglo XVI fue uno de los edificios civiles más emblemáticos de la ciudad por su amplia parcela, privilegiada situación y su recia imagen exterior que le proporciona la poderosa torre mirador.

Según la tipología malagueña, se trata de un edificio de dos pisos en torno a un patio porticado. Este esquema sencillo posibilitó la versatilidad de los diferentes usos que ha tenido a lo largo de su historia, sin necesidad de trasformaciones estructurales.

En la década de 1950, sufre una primera intervención para ser sede del Museo de Bellas Artes, según los criterios museológicos de Juan Temboury, por Enrique Atencia Molina, y en 1984 por el arquitecto César Olano.